Cortisol, la coreografía oculta del estrés moderno

El estrés ya no llega como un estallido breve, sino como una llovizna constante. Reuniones, notificaciones, plazos, ruido, multitarea. Permanentes estresores que por sí solos serían inofensivos, pero que al repetirse a lo largo del día mantienen al cortisol circulando en exceso.