La categoría de “terrorismo” se ha convertido en una herramienta plástica, capaz de abarcar desde atentados indiscriminados hasta rayados en espacios públicos. Lo que no es casual, pues el poder necesita ampliar las fronteras del miedo para legitimar sus decisiones.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo