El corazón que piensa, el cerebro que siente

Entre la metáfora y el electrocardiograma, la ciencia redescubre una intuición antigua: que el corazón piensa y el cerebro siente. Este artículo rastrea ese diálogo íntimo, desde el síndrome del corazón roto hasta la neurocardiología, y muestra cómo los latidos y las prácticas culturales se intercambian efectos y cuidados.