El día que murió la paz

A treinta años del asesinato de Isaac Rabin, Israel sigue marcado por la fractura social y el auge de la ultraderecha. El sueño de la paz, encarnado en los Acuerdos de Oslo, se desvaneció entre el miedo y la polarización. El legado de Rabin interpela al presente: la convivencia solo es posible cuando se supera la lógica del enemigo y se recupera la memoria de lo que fue posible.