Antes de alcanzar el reconocimiento internacional como actor, Joaquin Phoenix vivió una infancia marcada por la pertenencia de su familia a la secta Los Niños de Dios.
La historia de la secta no es solo un relato de abuso y fanatismo religioso, sino el síntoma cultural de una época que buscó sentido allí donde las instituciones habían dejado de ofrecerlo.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo