¿Para qué queremos estar en la red?

Nikola Tesla imaginó un mundo unido por redes invisibles donde la información circularía sin fricción y los seres humanos estarían, por fin, conectados. Un siglo después su profecía tecnológica se ha cumplido. Pero, a pesar de todo el afán a lo largo de estos años, no se ha resuelto una pregunta esencial: ¿para qué queremos estar conectados?