Tres meses y contando… Cuando gobernar bien molesta
Solo tres. Y ya hay gente nerviosa, opositores sudando frío y enemigos rezando para que todo salga mal. No porque les importe el país —no exageremos—, sino porque el éxito ajeno siempre resulta insoportable cuando uno vive del fracaso propio.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo