El problema es que hoy vivimos anestesiados por la repetición. Nada nos conmueve demasiado porque todo se recicla demasiado. La indignación dura lo que dura el scroll. Pasa un titular, pasa otro; y lo extraordinario se acomoda, se amansa, se convierte en costumbre.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo