Dos veredictos y una sospecha

Durante años el debate público sobre las redes sociales se movió exclusivamente en torno al contenido. Qué se dice, quién lo dice, cuán dañino puede ser. Una discusión reconocible, heredera de las polémicas que ya habían afectado a otros medios, como la televisión y la prensa, en las que el problema parecía residir exclusivamente en el mensaje. Sin embargo, dos recientes veredictos judiciales en Estados Unidos desplazaron la perspectiva hacia la estructura.