Protesta bajo sospecha

Por lo leído en algún comentario a mi artículo anterior, La rebelión de los hijos, las movilizaciones estudiantiles que se extendieron por París, Marsella y otras ciudades europeas han reabierto un debate antiguo que se mueve a dos bandas. Por una parte, que los jóvenes son protagonistas de una rebelión legítima y, por la otra, que son simples instrumentos de una operación política.