El peso silencioso de sostener la vida
A pesar de los movimientos reivindicatorios y todo el desarrollo del último siglo, en lo esencial poco ha cambiado. Estamos hablando del esfuerzo cognitivo constante de gestionar la vida doméstica. No sólo de ejecutar tareas, sino de preverlas, organizarlas y darles continuidad. Es, en términos simples, vivir en un estado de alerta permanente. Una suerte de vigilia doméstica. Un trabajo que no se reconoce como tal, pues no hay salario, no hay horario, no hay descanso.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo