Espacios que cuidan: No son los metros cuadrados, son los recuerdos que albergan

Vivimos rodeados de estímulos: ruidos, pantallas, información, comunicación continua, velocidad… pareciera que el silencio se ha convertido en un lujo que muy pocos se pueden dar en la actualidad.
Sin embargo, hay lugares donde apenas entramos, algo cambia: respiramos más lento y profundo; bajamos el ritmo; nuestra mente se aquieta. Y, muchas veces, ni siquiera sabemos por qué…