1990: El incremento de Bs 0.40 a Bs 0.50 se dió después de intensas negociaciones y la amenaza de un repliegue de unidades. Argumentaron que el precio de los repuestos había subido por la inflación de la década pasada. Se comprometieron a mejorar la calidad del servicio y a parar únicamente en las esquinas para evitar el caos vehicular.
Resultado: INCUMPLIMIENTO.
1994: Se argumentó que por el incremento del dólar se encareció los neumáticos y el mantenimiento básico de los micros. Paralizaron la ciudad y la Alcaldía cedió a fijar la tarifa en Bs 0.70. Se comprometieron a abrir nuevas rutas de forma legal y a renovar las unidades más antiguas.
Resultado: INCUMPLIMIENTO. Las rutas nunca se concesionaron de forma legal y los micros los usaron hasta que se volvieron tarros.
1998: Se acordó un incremento a Bs 0.80 después de fuertes protestas y se comprometieron a eliminar el trameaje (cortar la ruta a la mitad pa cobrar el doble) y mantener estándares de higiene en los micros.
Resultado: INCUMPLIMIENTO.
2003: Después de presionar agresivamente exigiendo redondear la tarifa a Bs 1 para facilitar el cambio y compensar las pérdidas económicas el Concejo Municipal validó la nivelación tras acordar un congelamiento estricto por los años siguientes con el compromiso de modernizar la flota, retirar los micros con más de 20 años de antigüedad y prohibir que los conductores viajen con exceso de pasajeros o personas colgadas de las pisaderas.
Resultado: INCUMPLIMIENTO.
2004: Se negoció el incremento gradual del pasaje del micro hasta Bs 1.50 a través de mesas de diálogo con la Alcaldía prometiendo ordenamiento de rutas, respeto a las paradas y mejora del trato al usuario.
Resultado: INCUMPLIMIENTO.
2011: Se negoció el ajuste tarifario de Bs 1.50 a Bs 1.80 a punta de matonaje, bloqueos y mesas de negociación con el Concejo Municipal, prometiendo dar el cambio exacto, mejorar las unidades y hacer la conversión a GNV de todos los micros en servicio.
Resultado: INCUMPLIMIENTO. Además, este fue uno de los episodios de estafa más grandes de la ciudad porque en la práctica cobraron Bs 2 completos de forma ilegal durante dos años con el pretexto que no había monedas de 20 centavos en circulación para dar el cambio, lo que provocó peleas entre choferes y pasajeros.
2013: Se negoció el salto tarifario a Bs 2 a través de paralizaciones del servicio, presiones al Concejo Municipal y la firma de un acuerdo interinstitucional que exigía la chatarrización de micros viejos y el cambio total e inmediato a GNV.
Resultado: INCUMPLIMIENTO.
2019: Se negoció la adaptación a la nueva Ley Autonómica Municipal General de Movilidad Urbana, Integral, Sostenible y Segura (Ley 1216) y el mantenimiento de las tarifas frente a la amenaza de nuevos sistemas de transporte a través de mesas técnicas con el Ejecutivo Municipal donde el sector prometió renovar su flota para no perder sus concesiones de ruta (nunca aclaradas y sin figura legal).
Resultado: INCUMPLIMIENTO.
2024: Se negoció la elevación del pasaje de manera transitoria (otra de las estafas más frecuentes en política) directamente con el Ejecutivo sin la aprobación del Concejo Municipal a Bs 2.30 y de nuevo cobraron de forma ilegal Bs. 2.5 con el mismo argumento de la falta de 20 centavos. Después subieron a Bs 3 a punta de extorsión, repliegue de unidades y “estudios de costos” presentados por los dueños de micros comprometiendo nuevamente la mejora estructural de sus unidades obsoletas.
Resultado: INCUMPLIMIENTO.
2026 (Septiembre): Nada más permanente que una medida transitoria. Se intenta poner en negociación un NUEVO pasaje transitorio de Bs 6 con amenazas de huelgas y bloqueos tras el retiro de la subvención al diésel exigiendo que la población asuma el costo financiero de su negativa a migrar al gas natural durante la última década.
Resultado: ¿De verdad esperan algo diferente al INCUMPLIMIENTO?
NOTAS:
– No existe figura legal para las concesiones de ruta por parte del municipio y los dueños de líneas. Es más, ninguno tiene un contrato al respecto y las líneas se venden, lo cual es contradictorio con la figura de concesión.
– El sistema de transporte público en Santa Cruz de la Sierra es de tipo semi-feudal y opera bajo lógicas coloniales y pre-capitalistas de explotación. Los choferes son víctimas de un sistema que los empuja a la precariedad, la ilegalidad y la muerte.
– Los acuerdos se incumplen de forma cíclica. En cada hito histórico la dirigencia acude a la firma de pactos solemnes y prometen pero no cumplen.
– Cuando la Ley Autonómica de Movilidad Urbana de 2019 intentó poner orden en este caos exigiendo el uso de combustibles limpios y una demorada modernidad se negaron y argumentaron que el gas les robaba fuerza y que la conversión era un yugo insoportable para sus economías.
– Durante años el Estado financió programas gratuitos para convertir los micros a gas. Apenas en junio de 2026 se les entregaron mil quinientos equipos de gas natural sin costo. Y no adaptaron nada.
Los mismos que año tras año incumplen ahora buscan que la ciudad los rescate ya sea por las buenas o por las malas. Pero no solo ellos están cosechando los frutos agrios de su propia imprevisión. Es toda la ciudad la que sufre ante la histórica ineptitud de los Gobiernos Municipales para resolver el asunto y sería el colmo que se repitan los mismos errores.
El problema del transporte en Santa Cruz es un problema de sistema.
Por Enrique Gonzales, consultor.
*Nota adicional: Cualquier corrección o información adicional es bienvenida. El autor.
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